sábado, febrero 20

Mis últimos regalos

Mis últimos regalos me han llegado desde el Concejo de Cervo en Lugo. Desde aquí, quiero darle las gracias a Marita, que se acordó de mí y me regaló éstos  bonitos dedales. El primero de ellos fue realizado en Sargadelos, en exclusiva para el V Encontro de Palilleiras en el Concello de Cervo, por lo que a mi me hubiese sido imposible conseguirlo...el segundo es de Camariñas, villa conocida por sus famosos encajes de bolillos.

 

 Palilleiras
Las "palilleiras" son las mujeres que realizan los famosos encajes de bolillos, elaborados artesanalmente. Aunque es muy popular en todo Galicia, el más conocido es el encaje de Camariñas, pueblo que da nombre al encaje de bolillos que se realiza en esta comunidad y que lo promueve a nivel autonómico y estatal.
Cuenta una leyenda sobre el origen del encaje en Galicia, que uno de los muchos barcos que pasaban frente a las costas gallegas naufragó debido al oleaje, siendo muy pocas las personas que sobrevivieron. Agradeciendo la ayuda prestada por la gente que vivía en estas tierras, las cuales les dieron alojamiento y comida, una dama italiana que viajaba en el barco, enseñó el arte de palillar a las mujeres de Camariñas, desde donde se extendió por toda la costa gallega.
Aunque sus orígenes son desconocidos, dicen que la procedencia del encaje de bolillos se remonta a los tiempos de los faraones, ya que los egipcios ya utilizaban adornos muy parecidos al encaje. Más tarde fue difundido por todo el Mediterráneo. Es hacía mediados del siglo XVI cuando su uso se extiende por España llegando hasta el siglo XVIII, cuando el rey Carlos III protege y promociona este arte. Por aquel entonces, era una tarea que realizaban los religiosos, generalmente hombres. Hacía el siglo XIX con la revolución industrial y la aparición de las máquinas de tejer, estuvo a punto de desaparecer la elaboración de los encajes. Ya en el siglo XX volvió a recuperarse y en la actualidad vuelve a recobrar su auge.



La Coruña
La Coruña, o como en gallego y oficialmente se la conoce, A Coruña, está situada en las Rías Altas. Fue capital de Galicia desde el año 1563 hasta 1982, cuando se trasladó a Santiago de Compostela. Se cree que el origen de la ciudad es muy antiguo, posee el faro en activo más antiguo del mundo aún en funcionamiento, situado entre la ensenada del Orzán y el golfo Ártabro: la Torre de Hércules, fue edificado durante la época de los romanos, para guiar a las embarcaciones que navegaban hacia las islas británicas. Su autor fue el arquitecto Cayo Servio Lupo, que dedico la obra al dios de la guerra Marte, como puede leerse en una inscripción a los pies de la torre. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2009.

Recogida en la Crónica General de Alfonso X el Sabio en el siglo XIII, cuenta la leyenda que existía en estas tierras un gigante llamado Gerión que tenía aterrorizados a todos sus habitantes. Acude en ayuda de éstos Hércules, hijo del dios Zeus, enfrentándose al gigante durante tres largos días. Tras una larga lucha Hércules vence y mata a Gerión, le corta la cabeza, la entierra y sobre ella manda construir una torre conmemorando su victoria. Se dice que la primera persona en habitar estas tierras ya libres del gigante fue una mujer llamada Cruña, cuyo nombre bautizaría la ciudad. Desde 1448 en el escudo de la ciudad aparecen representadas la Torre de Hércules y la calavera del tirano Gerión.

Otros dedales de mi colección:



jueves, febrero 18

Camino de Santiago

Regalo de Mari y Manuel



Regalos de Herminio

El Camino de Santiago es la ruta que recorren los peregrinos procedentes de España y de toda Europa, para llegar hasta Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias de Santiago Apóstol y donde consiguen la Compostela, aquellos que recorren un mínimo de 100 km. a pie o a caballo y 200 km. en bicicleta.


Durante toda la Edad Media fue un camino muy concurrido, después cayó un poco en el olvido y en la actualidad ha vuelto a recuperar todo su auge. Ha sido declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, Primer Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa y recibido el título honorífico de Calle Mayor de Europa.

Todos los dedales que muestro a continuación fueron regalos de Manuel y Mari.


Aunque son varios los caminos por los que los peregrinos llegan a Santiago, el principal es el Camino Francés, ya que a él se unen todas las vías europeas, y en España se le unen el Camino Aragonés, el Vasco, el de La Plata ( al que se le une el Sanabrés) el Primitivo y ya cerca de Santiago se le une el del Norte. Desde Portugal también hay varias opciones, desde Lisboa, Faro o Lagos.

El Camino a Santiago se convierte en toda una experiencia para quién lo realiza, ya que es una mezcla de deportividad con religiosidad, donde cada persona lo vive de una manera distinta y especial.
A partir del descubrimiento de los restos de Santiago, creció la leyenda milagrera del apóstol; decían que sanaba enfermedades del cuerpo y del alma, que auxiliaba a los pobres en sus necesidades y también, se decía que, durante la batalla de Clavijo, se apareció en el cielo montando un caballo blanco para ayudar a las tropas cristianas contra los musulmanes.



Estos hechos atraían a peregrinos de todos los confines de Europa. Para ayudarles en su viaje, los reyes contruyeron puentes y mandaron poblar las ciudades del Camino, y las órdenes religiosas fundaron monasterios y hospitales a su lado, donde los peregrinos eran acogidos para descansar o cuando estaban enfermos. También gozaban de la protección de los reyes por cuyos territorios viajaban.

Cruz de Santiago: Es una cruz latina de gules que simula una espada, con forma de flor de Lis en la empuñadura y los brazos. Se dice que su forma tiene origen en la época de las Cruzadas.
El 1 de agosto de 1170, el caballero leonés Pedro Fernández de Fuentencalada creó la orden militar de Santiago, con el distintivo de la cruz que se reproduce en estos dedales. La finalidad que perseguía la orden era luchar contra los musulmanes que ocupaban la Península y, al mismo tiempo, defender a los peregrinos que por esas fechas realizaban el Camino a Santiago.

Concha de Santiago: ¿Por qué los peregrinos llevan una concha de vieira colgada del bastón o bordón? La historia se remonta al momento en que la barca que transportaba el cuerpo del Apóstol Santiago hacia Galicia desde Palestina por sus discípulos, se quedó varada en las inmediaciones de una playa. Cerca de allí, se celebraba una boda y la tradición mandaba regresar caminando desde el templo hasta el hogar de la novia, donde celebrarían el banquete. Tuvieron que atravesar la playa, en la que había un bravo oleaje.
Desde allí, distinguieron una barca a la deriva que se acercaba a la playa con riesgo de naufragar. El novio, que cabalgaba junto a su recién esposa, se internó con su caballo en las aguas para ayudar a los navegantes. Una ola gigantesca lo arrastró a las profundidades del mar e inmediatamente una enorme fuerza lo arrastró hacia la orilla con su caballo, junto a la barca con los restos del apóstol. Al salir de las aguas todos pudieron observar que tanto el jinete como su caballo, estaban completamente cubiertos de conchas de vieiras. Todos consideraron como un milagro su salvación y desde entonces quedaron unidos la imagen de Santiago con la concha de vieira.
El Botafumeiro o en castellano Echahumos es uno de los símbolos más conocidos de la catedral de Santiago, su origen es del siglo XVI, se construyó como remedio para perfumar y desinfectar la catedral, ya que la llegada de miles de peregrinos después de hacer un camino tan duro, provocaba allí un olor incapaz de soportar. Además, por esa época se les permitía dormir en el interior de la catedral, para resguardarse del frío y la lluvia. El original estaba elaborado en plata, pero durante la Guerra de la Independencia fue robado por las tropas francesas. El actual está fabricado en latón plateado y mide sobre metro y medio de alto. Actualmente sólo se saca en misas importantes o en año santo en la misa de las doce de la mañana, por lo que este año puede disfrutarse de la ceremonia.
La actual catedral de Santiago se edificó sobre los restos de un santuario erigido por Alfonso II. Empezó a construirse en el año 1075. Es un templo de estilo románico, con elementos barrocos, como la fachada principal o del Obradoiro. Merece destacarse el Pórtico de la Gloria por el que se accede a la catedral y la Puerta de las Platerías. También posee la Puerta Santa que sólo se abre en año jubilar. Bajo el altar mayor hay un pasadizo por el que se accede a la cripta donde dentro de una urna de plata se guardan los restos del Apóstol.

sábado, enero 30

Las Cuatro Estaciones


La Primavera

Ya llega, por fin
se va acercando.
Con ella llega el calor,
los alegres colores,
los aromas de las flores
y el canto de los pájaros.
Las noches se acortan
durante ésta hermosa estación,
llena de vida y de luz,
en la que se llenan
árboles, plantas y campos
de verdor y color.



El Verano

Los días crecen y
se llenan de luminosidad.
Llegan las vacaciones,
bajo el sol, cerca del mar,
el calor aumenta,
los cuerpos se llenan
de energía y vitalidad.
Todo el mundo está más
alegre, son días de relajación,
paseos y puestas de sol.



El Otoño

Que cortos se hacen los días,
ya bajan las temperaturas,
aparecen vientos y lluvias.
Los árboles van desnudando sus ramas,
cubriendo el suelo de un manto ocre.
Que bellos están los campos y
los bosques, ya toca recoger
la cosecha y las aves
se disponen a migrar.



El Invierno

Estación de frio y nieve,
las noches se alargan,
se acortan los días,
los animales se preparan
para hibernar.
Llegan las lluvias y el viento,
las tormentas y el hielo,
son días de tristeza,
de calma y recogimiento.


Una de las cuatro estaciones de Vivaldi: El Otoño



martes, enero 19

Un viaje para el recuerdo

París

Después de mucho tiempo deseándolo, hace dos años pude hacer mi sueño realidad y visitar París en compañía de mi amiga Alicia. Fueron cuatro días de ensueño pero también agotadores, ya que queríamos ver la mayor cantidad de monumentos posibles. Nos faltó un poco de tiempo para poder relajarnos tranquilamente en una de las muchas terrazas que se encuentran por sus calles. Es una ciudad que hay que visitar al menos una vez en la vida y un viaje para recordar por muchos años.

Primer día: Nos recogieron en el aeropuerto de Orly para llevarnos al hotel y atravesamos todo París, ya que nos alojábamos en el barrio de Montmartre. Después de dejar nuestras cosas, decidimos aprovechar al máximo la tarde y cogimos el metro hasta la Oficina de turismo para comprarnos los pases a los museos. Y allí al lado nos encontramos con la Ópera Garnier, también conocida como Ópera de París o Palacio Garnier, es uno de los edificios más importantes de la ciudad, de estilo neobarroco. Actualmente alberga espectáculos de ballet y sólo de vez en cuando representa alguna ópera clásica, ya que las más importantes se realizan en la Ópera de la Bastilla. Es conocida también por la famosa obra "El Fantasma de la Ópera".

Después fuimos a ver la Basilica del Sagrado Corazón, que se encuentra en lo alto de la colina de Montmartre, para mí uno de los barrios más bonitos. Bajo ella se encuentra una gran cripta. Se construyó en homenaje a la memoria de los ciudadanos franceses que perdieron la vida durante la guerra Franco-Prusiana, es uno de los monumentos más visitados de la ciudad. A unos metros de la Basílica se encuentra la Plaza Tertre, en la que hay muchas tiendas de recuerdos y puestos en los que se venden crêpes, aunque por lo que es conocida es por los pintores que en ella retratan a los turistas, ya que este barrio es conocido como el de los artistas, pintores y bohemios.

Seguimos la ruta y nos acercamos al barrio rojo de Pigalle, también conocido como el barrio de las prostitutas, donde se encuentra el cabaret más famoso del mundo: el Moulin Rouge, situado entre discotecas y sex shops, a los pies de la colina de Montmartre. Resulta muy llamativo ver la iluminación del barrio al más puro estilo Las Vegas. En la actualidad ofrece gran variedad de espectáculos. Para poder ver alguno hay que reservar la entrada con meses de antelación, pagar un mínimo de cien euros por persona, depende si se va a ver sólo el show, o si incluye cena o champagne, y ya se puede disfrutar del espectáculo.

Segundo día: Nos levantamos temprano, ya que queremos llegar de las primeras a ver la Torre Eiffel, el monumento más importante de la ciudad sin tener que esperar colas para entrar. Puede verse desde todos los lugares de la ciudad, París no sería lo mismo sin ella. Para subir hay dos opciones: ascensor o por las escaleras que son muchisimas, nosotras utilizamos el ascensor, que todavía nos quedaba todo el día por delante. Como hacía bastante aire decidimos quedarnos en el segundo piso y no subir hasta lo alto, ya que los que padecemos de vértigo, no llevamos bien lo de las alturas. Desde ese piso ya impresiona bastante y tiene unas vistas maravillosas. Por la noche esta completamente iluminada y los diez primeros minutos de cada hora exhibe una iluminación muy llamativa y brillante haciendo destellos.

Continuamos ruta y vamos hacia los Jardines del Trocadero, desde donde hacemos unas fotos de la Torre Eiffel, el mejor sitio para hacerlas. Volvemos a pasar por debajo de ella y cruzamos hasta los Campos de Marte, la Escuela Militar y nos acercamos hasta Los Inválidos, donde entramos a ver el Museo de Armas. Al lado vemos la Iglesia del Dôme y dentro de ella la Tumba de Napoleón. Después de comer allí mismo, yendo hacia la Plaza de la Concordia nos encontramos con el Gran Palace y el Petit Palace ( que alberga el Museo de Bellas Artes de París). Llegamos al Obelisco y desde allí contemplamos el Sena, la Asamblea Nacional y muy cerca la Iglesia de la Madeleine. Ya en el anochecer caminamos por los Campos Elíseos hacia el Arco del Triunfo.


Situado en la plaza Charles de Gaulle, aunque de lejos parece más pequeño, cuando te acercas a su lado es impresionante. En su interior hay un museo en el que se explica su historia y construcción. Para subir a él hay que ascender por una escalera de caracol, que después de una larga jornada por la ciudad, parece que nunca se llega al final. A los pies del arco se encuentra la Tumba al Soldado Desconocido, siempre rodeada de flores, de la Primera Guerra Mundial, con la inscripción: "Aquí yace un soldado francés muerto por la patria 1914-1918" donde siempre hay una llama encendida en homenaje a todos los que dieron su vida por Francia y que todos los días a las seis y media de la tarde alguien se encarga de reavivar.

Tercer día: De nuevo toca madrugar y empezamos visitando la Plaza y Ópera de la Bastilla, nos acercamos hasta la Plaza Vosges en el barrio Marais donde entramos en la que fue Casa de Víctor Hugo, desde allí vamos al Centro Pompidou, el cual nos decepcionó un poco, seguimos por Les Halles, donde vemos la escultura L´écoute y visitamos la Iglesia Saint Eustache, de las más bonitas que he visto. Después de comer nos encaminamos al gran museo de París: el Louvre.


Es el Gran Museo Nacional de Francia, se encuentra en el antiguo Palacio Real del Louvre. Se puede acceder a través de la entrada principal por la pirámide de cristal o si se va en metro hay una parada dentro del mismo museo. Si se dispone de poco tiempo para verlo entero, ya que son varias las plantas que tiene el museo, no pueden dejar de verse la famosa Gioconda, la Venus de Milo y la Victoria de Samotracia.
Ya fuera del museo, pasamos a través del Arco del Triunfo del Carrousel, que se creó en conmemoración a las victorias militares de Napoleón Bonaparte y paseamos por el Jardín de las Tullerias, haciéndonos unas fotos.

Cuarto día: Siendo el último día de visitas en la ciudad, fuimos a la Isla de la Cité y allí visitamos en primer lugar la Catedral de Notredame.

Una de las catedrales francesas más antiguas, de estilo gótico, está dedicada a la Virgen María. Situada en la Plaza Parvis donde se encuentra el punto cero, desde donde se cuentan todas las distancias kilométricas de Francia y rodeada por las aguas del Sena. Completamente rodeada de jardines, se ha convertido más en un lugar turístico que religioso. Su exterior con sus torres, esculturas, rosetones y gárgolas y su interior con capillas, vidrieras y su santuario, un lugar imprescindible de visitar.
Visitada la catedral, entramos en la Sainte Chapelle con sus impresionantes vidrieras y en la Conciergerie (vemos donde pasó sus últimas horas María Antonieta) y nos vamos a comer al Barrio Latino que es barato y hay gran variedad de restaurantes, pasamos por la Plaza St. Michel, La Sorbona y entramos a ver el Pantheón. Desde allí buscamos el Palacio de Luxemburgo y sus jardines. Como punto final entramos a ver el museo D´Orsay ( una visita que espero repetir algún día ). Y a dormir, que al día siguiente teníamos que madrugar para que nos recogieran y llevaran al aeropuerto de vuelta a casa.